La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidió al Parlamento Europeo que la Unión Europea abandone el requisito de la unanimidad para tomar decisiones, especialmente en el ámbito de la política exterior.
“Es hora de romper con las ataduras de la unanimidad”, declaró Von der Leyen en Estrasburgo. La funcionaria argumentó que la Unión Europea necesita avanzar hacia un sistema de mayoría cualificada en ciertos campos para actuar con más rapidez y ofrecer mejores resultados a sus ciudadanos, fortaleciendo así la “independencia de Europa”.
El principio de unanimidad exige que todos los Estados miembros de la UE estén de acuerdo para aprobar una decisión, lo que otorga a cada país el derecho de veto. Este sistema se aplica en áreas consideradas sensibles, como la política exterior y de seguridad.
Sin embargo, esta propuesta no está exenta de controversia. El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha advertido que reemplazar el veto por el voto de mayoría cualificada podría significar el “fin del proyecto común europeo”. Según Fico, esta medida podría llevar a “castigos por tener una opinión soberana” sobre temas como la competitividad de la UE o la guerra en Ucrania.
