
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se reunió en la Casa Blanca con su homólogo surcoreano, Lee Jae-myung en un encuentro que se centró en un significativo acuerdo comercial. El presidente surcoreano llegó a Washington con una propuesta clave: una inversión de 150 mil millones de dólares destinada a la construcción de nuevos astilleros estadounidenses, la capacitación de personal y el mantenimiento de buques para la Armada de EE.UU.
Esta inversión es un pilar fundamental del acuerdo comercial que ambos países alcanzaron el mes pasado. Según fuentes cercanas a los planes, la agenda de la reunión incluyó una variedad de temas, como la defensa, las barreras comerciales, la seguridad marítima y la energía, además de la situación con la República Popular Democrática de Corea (RPDC).
A pesar de las diferencias en sus posturas políticas, ambos líderes comparten similitudes notables. Ambos han sido blanco de intentos de asesinato y muestran una mayor apertura a la diplomacia con Pionyang.
El acuerdo representa un logro para Seúl. El mes pasado, Trump había amenazado con imponer un arancel del 25% a las importaciones surcoreanas, pero finalmente lo redujo al 15%. Esta rebaja se consiguió gracias al compromiso de Corea del Sur de proporcionar una inversión total de 450 mil millones de dólares a Estados Unidos, que incluye tanto el fondo para la construcción naval como la compra de energía.