El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva para cambiar el nombre del Departamento de Defensa por el de “Departamento de Guerra”. La medida, que restablece el nombre utilizado por última vez en la década de 1940, busca, según un texto al que accedió la BBC, “proyectar fuerza y determinación” ante la situación global.
Aunque el Departamento usará el nuevo nombre inicialmente como un “título secundario”, el gobierno de Trump ha solicitado la aprobación del Congreso para hacerlo permanente.
El cambio de nombre podría tener un costo significativo. Aunque la Casa Blanca no ha revelado una cifra oficial, los medios estadounidenses estiman que el proceso de reajuste en agencias, uniformes, emblemas y direcciones de correo electrónico podría superar los 1,000 millones de dólares.
El Departamento de Defensa, que supervisa las fuerzas armadas, es el sucesor del Departamento de Guerra, una agencia que existió desde 1789 hasta 1947. Con esta acción, el presidente Trump busca darle una denominación que considera más “apropiada” para la situación actual.
