
La Casa Blanca impuso hoy aranceles del 50% a Brasil, calificando las políticas del gobierno de Lula como una “amenaza inusual y extraordinaria” para Estados Unidos. A través de una orden ejecutiva, el presidente Trump declaró una “emergencia nacional”, argumentando que las acciones de Brasil amenazan la seguridad nacional, la política exterior y la economía de EE.UU.
El documento oficial acusa al gobierno brasileño de infringir la libertad de expresión y violar los derechos humanos, lo cual ha escalado las tensiones entre ambos países.
Un conflicto con trasfondo político
Esta medida no es una sorpresa total. El pasado 9 de julio, Trump ya había anunciado que gravaría los productos brasileños con un 50% de aranceles, vinculando la decisión a lo que llamó una “caza de brujas” contra el expresidente Jair Bolsonaro.
Además, Washington ha impuesto nuevas sanciones contra Alexandre de Moraes, el juez del Tribunal Supremo de Brasil que investiga si Bolsonaro planeó un golpe de Estado en 2022. Bolsonaro niega las acusaciones.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó de inmediato la imposición de aranceles, calificándolos de “injustificados” y motivados por razones políticas. En su cuenta de X, Lula afirmó que, aunque su gobierno está dispuesto a negociar, considera “inaceptable” la “injerencia del gobierno estadounidense en el sistema judicial brasileño”.