
En una de las campañas más entrañables del año, Sabrina Carpenter sorprendió a sus seguidores al ceder los reflectores a sus mascotas en la portada de Dogue 2025. Sus perros, Louie y Goodwin, se convirtieron en protagonistas de una sesión fotográfica que unió ternura, estilo y complicidad.

Carpenter explicó la conexión emocional que mantiene con sus animales, especialmente con Goodwin, su golden retriever de 14 años, cuyo nombre es un homenaje a un proyecto televisivo en el que participó a los 13. Esta revelación añadió un componente nostálgico a la campaña.
El resultado fue un trabajo editorial que rompió esquemas al situar a las mascotas en el centro de una narrativa de moda, mostrando que el glamour puede tener múltiples rostros y que la autenticidad personal sigue siendo uno de los mayores recursos de la industria cultural.
