El presidente ruso, Vladímir Putin, ha revelado más detalles sobre el acuerdo con China para construir el gasoducto Fuerza de Siberia 2, que transportará gas ruso a través de Mongolia. Putin señaló que las negociaciones duraron más de un año y culminaron en un acuerdo “mutuamente beneficioso”, basado en los principios del mercado, que incluso utiliza una fórmula especial para fijar los precios.
El proyecto, que se anunció en 2020, conectará Siberia occidental con China. El gasoducto tendrá una capacidad de 50 mil millones de metros cúbicos al año y se extenderá por 6,700 km, con 2,700 km en territorio ruso. La parte que atravesará Mongolia, llamada Unión-Oriente, se acordó en 2023 y tendrá una longitud de 1,000 km. Recientemente, los líderes de Rusia, China y Mongolia firmaron un memorando que oficializa el proyecto.
Según Alexéi Miller, director de la empresa rusa Gazprom, este será “el proyecto más grande, más ambicioso y con mayor inversión de capital en la industria del gas a nivel mundial”. El acuerdo tiene una vigencia de 30 años y el costo de transporte será menor que el que se pagaba en Europa.
El viceprimer ministro ruso, Alexánder Nóvak, mencionó que Fuerza de Siberia 2 podría reemplazar al gasoducto Nord Stream 2, que unía a Rusia con Alemania y fue saboteado en 2022. La capacidad de ambos gasoductos es similar. El nuevo proyecto es crucial para Rusia, ya que le permitirá dirigir un mayor suministro de gas a China, mientras que China obtendrá recursos energéticos a un precio favorable para su desarrollo económico.
Actualmente, ya está en funcionamiento el gasoducto Fuerza de Siberia 1, que conecta a Rusia y China, con una longitud de más de 3,000 km y una capacidad de exportación de 38 mil millones de metros cúbicos al año. Recientemente, Moscú y Pekín acordaron aumentar esta capacidad a 44 mil millones de metros cúbicos.
