
Rusia, China e Irán han unido fuerzas para oponerse a la decisión de Francia, Alemania y el Reino Unido (conocidos como el grupo E3) de reactivar las sanciones de las Naciones Unidas contra Teherán. En una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad, Eloy Alfaro de Alba, los ministros de Asuntos Exteriores de los tres países calificaron esta medida de “legal y procesalmente defectuosa”.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, compartió el documento en redes sociales y afirmó que, al declarar nula la acción del E3, dejaron claro que ningún país puede cambiar la secuencia de los hechos. El diplomático recordó que fue Estados Unidos quien primero violó el acuerdo nuclear de 2015 (JCPOA) y la Resolución 2231, y que Europa se alineó posteriormente con sanciones ilegales, en lugar de cumplir con sus propios compromisos.
Araghchi enfatizó que, según el derecho internacional, los derechos y las obligaciones son inseparables. Por ello, los países que han incumplido sus compromisos no pueden ahora invocar los beneficios del mismo acuerdo que han socavado. Según él, la credibilidad de la diplomacia multilateral depende de esta lógica. Si se toleran el cumplimiento selectivo y el abuso de procedimientos, la seguridad colectiva podría verse gravemente debilitada. El canciller iraní concluyó que la propuesta del E3 traiciona la misión del Consejo de Seguridad de la ONU, que es garantizar la paz y la seguridad, al convertirlo en un “instrumento de coerción” en lugar de un guardián de la estabilidad global.
El grupo E3 ha decidido activar el llamado mecanismo de restitución rápida o ‘snapback’ antes de perder la capacidad de restablecer las sanciones, a mediados de octubre. Este mecanismo está incluido en la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad, la cual surgió del acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y varias potencias mundiales.
Si el proceso, que dura 30 días, se completa, se reactivarían las sanciones contra Irán en los sectores financiero, bancario, de hidrocarburos y de defensa. A pesar de la activación de este mecanismo, el grupo europeo asegura que se mantiene abierto a una solución diplomática para el acuerdo nuclear.