Reino Unido, Francia y Alemania, conocidos como el grupo E3, han iniciado el proceso para reactivar las sanciones de la ONU contra Irán debido a su programa nuclear. Los tres países enviaron una carta al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, dando inicio a un proceso de 30 días para reinstaurar las medidas punitivas.
Según la carta, a la que tuvo acceso la agencia Reuters, los países europeos decidieron activar este mecanismo, llamado de “retroceso” o snapback, antes de perder la capacidad de hacerlo, lo que ocurriría a mediados de octubre. Este mecanismo está contemplado en la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU, que dio origen al acuerdo nuclear de 2015, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA).
La decisión busca, según el E3, garantizar que Irán nunca desarrolle armas nucleares y mantiene la puerta abierta a una solución diplomática. Si el proceso de 30 días concluye sin acuerdo, las sanciones que cubren los sectores financiero, bancario, de hidrocarburos y de defensa de Irán volverían a estar en vigor.
Irán ha respondido a la iniciativa europea rechazando por completo la legalidad de la activación del mecanismo. El viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, declaró que los países europeos no tienen una base legal para aplicar el snapback, argumentando que ellos mismos no han cumplido con el JCPOA durante siete años.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica, Seyed Abbas Araghchi, sostuvo que tanto la Resolución 2231 como el JCPOA han perdido validez, especialmente después de que Estados Unidos se retirara unilateralmente del acuerdo en 2018.
Irán también ha advertido que, si la Unión Europea restablece las sanciones, detendrá su nivel actual de cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Además, el periodista Andoni Baserrigorri señaló a la cadena RT que, en su opinión, los principales beneficiarios de estas sanciones serían Israel y los países del “Occidente colectivo”.