Puebla vibra al ritmo del arte: Cuevas y Fierro se adueñan del Barroco
Zoé Hernández
Puebla vibra al ritmo del arte: Cuevas y Fierro se adueñan del Barroco
Puebla se prepara para un cierre de añ
o cargado de propuestas artísticas que prometen despertar emociones, provocar reflexión y reafirmar la riqueza cultural de la ciudad. En el Museo Internacional del Barroco, dos exposiciones —cargadas de intimidad, innovación y diálogo— se instalarán casi al mismo tiempo, ofreciendo al público una doble oportunidad para sumergirse en instantes artísticos muy distintos, pero ambos igualmente poderosos.
Desde el 30 de agosto de 2025 hasta el 1 de marzo de 2026, Puebla será testigo de la retrospectiva Pensar en Grande es Exponer en Grande. José Luis Cuevas, que reúne más de 150 obras del célebre artista mexicano.
La muestra, organizada por Museos Puebla y con la generosidad de la viuda del artista, Beatriz del Carmen Bazán, incluye dibujos, aguafuertes, litografías, óleos, ensamblajes, registros audiovisuales y más de 60 cartas de amor escritas por Cuevas para su esposa, que son por sí mismas poemas y obras de arte.
Pablo Fierro: esculturas que juegan con lo visto y lo invisible
A partir del 17 de octubre de 2025, la exposición Fractales de la presencia, del escultor arquitecto Pablo Fierro, ocupará tanto los interiores como los exteriores del Barroco. Estará vigente hasta marzo de 2026.
Conformada por 67 piezas, de las cuales 30 son de gran formato, la exposición invita a mirar lo que vemos y lo que no vemos: la materia y el vacío, lo tangible y lo etéreo. Fierro trabaja con la idea de fractal como forma que se repite en diversas escalas, manteniendo coherencia pero con variaciones infinitas.
Estas dos exposiciones, aunque muy distintas en su forma y en su tono, se entienden como partes de una misma apuesta cultural poblana: abrir espacios de encuentro entre lo íntimo y lo monumental, entre la historia personal y la memoria colectiva, entre lo visible y lo escondido.
El legado de José Luis Cuevas entra por lo emocional, por lo personal, por el amor, la correspondencia, la crítica social a través del espejo de lo grotesco y lo bello; mientras que Fierro invita al espectador a observar aquello que no se ve, lo que se sugiere, lo que pulsa en los vacíos, en los espacios invisibles.