“Puebla, el latido de México entre vivos y muertos”

Entre aromas de cempasúchil, copal y pan de muerto, Puebla se consolida como uno de los grandes referentes nacionales e internacionales para vivir la temporada de Todos Santos. Con la estrategia “Entre Vivos y Muertos”, el gobierno estatal encabezado por Alejandro Armenta, en coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Turismo federal Josefina Rodríguez Zamora, refuerza la promoción turística y cultural del estado, proyectándolo como el corazón del Día de Muertos en México.

Durante la presentación de la temporada en la Ciudad de México, la secretaria federal de Turismo destacó que México espera una derrama superior a los 31 mil millones de pesos, impulsada por más de 45 eventos en todo el país, con Puebla como protagonista por su diversidad de celebraciones.
“Detrás de cada evento hay empleo, derrama económica y, sobre todo, orgullo nacional”, señaló Rodríguez Zamora al reconocer el trabajo del gobierno poblano por consolidar la identidad mexicana a través de sus tradiciones.

Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta aseguró que Puebla “es el latido de México” y que cada celebración fortalece la economía, la identidad y el sentido de comunidad. Su administración, dijo, trabaja junto al gobierno federal para ofrecer una experiencia segura, incluyente y sustentable, con infraestructura hotelera y restaurantera reforzada. Este año, el estado espera recibir más de 900 mil visitantes y una derrama superior a los mil millones de pesos, un incremento del 17 por ciento respecto al año anterior.

La secretaria de Turismo estatal, Carla López-Malo, destacó que el encanto poblano se reflejará en festivales que iluminan tanto los pueblos como el alma de sus visitantes: el Festival de la Luz y la Vida en Chignahuapan, el Valle de las Catrinas en Atlixco, los altares monumentales en Tochimilco y los coloridos desfiles en San Pedro Cholula. Además, Puebla tendrá presencia internacional con ofrendas en Nueva York, Madrid y Bogotá, llevando su herencia más allá de las fronteras.

En Tochimilco, el presidente municipal David Reyes González subrayó que sus altares monumentales son un homenaje a los ancestros, elaborados con productos locales como el amaranto y el alfeñique. “Recibir a los visitantes es recibir también a nuestras ánimas”, expresó.
Mientras tanto, en Chignahuapan, el alcalde Juan Rivera Trejo invitó al tradicional Festival de la Luz y la Vida, del 30 de octubre al 2 de noviembre, donde las danzas, el fuego y el arte se unen para representar el vínculo eterno entre la vida y la muerte.

Con el lema “Entre Vivos y Muertos”, Puebla reafirma su compromiso con la cultura, la memoria y el turismo sustentable. Entre luces, flores y música, el estado convierte cada rincón en un altar vivo, donde la tradición se transforma en experiencia y el recuerdo se celebra con esperanza.
En esta temporada, Puebla vuelve a ser el latido que mantiene viva la esencia de México.

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