
El piloto regiomontano Pato O’Ward —de 26 años y con raíces firmes en México— se plantó con estilo en el paddock del Gran Premio de México 2025 del Fórmula 1 (celebrado en el Autódromo Hermanos Rodríguez, Ciudad de México) no sólo por su presencia como piloto reserva del equipo McLaren F1 Team, sino también por la elección de una prenda que atrajo miradas: un blazer diseñado a la medida por el legendario modisto mexicano Manuel Cuevas.

La pieza, confeccionada especialmente para la ocasión, se convirtió en un símbolo: bordados que combinan elementos del automovilismo (como banderas a cuadros), motivos mexicanos tradicionales (como buganvilias y el águila real) y detalles personales del piloto. Según el reportaje, la iniciativa fue impulsada por la hermana de O’Ward y buscó conectar su pasión por los autos, su origen regiomontano y su vínculo con la moda.
Manuel Cuevas, un nombre mítico de la moda mexicana —célebre por vestir desde estrellas del rock hasta vaqueros de lujo— aportó su estilo característico haciendo de este blazer más que una prenda: una pieza de storytelling visual.

La aparición de Pato con ese blazer no fue solo estética. En un deporte donde la imagen y el carisma también cuentan, el piloto aprovechó el momento para reforzar su conexión con la afición mexicana, reflejar orgullo nacional y proyectar una faceta diferente de su perfil: combinación de deportista de alto nivel + embajador cultural de su país.
A su vez, su rol como piloto reserva de McLaren y su participación en la FP1 en casa le permiten destacar en entornos donde la moda y el estilo personal suelen quedar relegados por el casco y la radio.
¿Por qué importa este momento?
Visibilidad local: En México, Pato es aplaudido como uno de los referentes del automovilismo nacional. Su aparición con un estilo tan marcado en el GP de casa fortalece ese estatus.
Cruce de mundos: Moda + deporte de alta velocidad. La alianza con Manuel Cuevas trasciende lo habitual en paddocks y pone en primer plano la narrativa de identidad cultural.
Mensaje de profesionalismo y autenticidad: Al elegir hacerse esta pieza personalizada, el piloto comunica: “Estoy aquí, soy mexicano, y lo muestro con orgullo”. Esa autenticidad puede conectar con patrocinadores, medios y fans.

Cierre con estilo y mirada al futuro
Mientras Pato O’Ward prepara nuevas metas en la IndyCar y alimenta su sueño de acceso pleno a la Fórmula 1, este blazer es un símbolo: no sólo de su momento presente, sino de la visión que tiene de sí mismo. En sus propias palabras (citadas en la entrevista):
„Con esto, siento que puedo ganar todo.”
Y es que cuando un piloto de velocidad viste una chaqueta que lleva más que estilo —lleva historia, raíces y aspiraciones—, el paddock deja de ser solo una zona técnica para convertirse en pasarela de identidad.
