En noviembre de 2025, París vuelve a vibrar al ritmo del arte latinoamericano: la segunda edición de la MIRA Art Fair Maison de l’Amérique Latine, consolidándose como un evento esencial para visibilizar la riqueza artística de América Latina en Europa.
El nombre MIRA, con su doble significado en español —intención u objeto y dirigir la mirada—, define perfectamente la ambición del proyecto: poner bajo el foco obras inéditas, energías emergentes y voces valientes que, desde Cuba, México, Brasil, Argentina, Colombia y otros rincones, dialogan con el público europeo.

En esta edición participarán alrededor de 20 galerías especializadas en arte latinoamericano, un despliegue curatorial que apuesta por la calidad, la contemporaneidad y la diversidad cultural. Pero MIRA no se limita a exhibir: también incluye un programa público rico en debates, performances y charlas que exploran las tensiones estéticas y sociales del arte latinoamericano contemporáneo.
Un rasgo distintivo es su compromiso con la sostenibilidad: la feria fue diseñada para acompañar la transición ecológica, adoptando prácticas responsables que acompañen su crecimiento sin perder su esencia.
Patricia Marshall, coleccionista y miembro del board de MIRA 2025, enfatiza cómo esta edición busca un perfil curatorial “más radical”: incluir galerías mexicanas independientes, dar espacio a artistas con discursos profundos y menos influenciados por el mercado puro. Para ella, el arte latinoamericano se distingue por su sensibilidad auténtica y su enfoque humanista, algo que en MIRA se traduce en un puente real entre el sur global y la escena europea.

Además, la feria promete momentos artísticos vibrantes con actuaciones de Cecilia Bengolea y Paola Estrella (Diasporas Now), performances que cuestionan la identidad, la migración y la diáspora, temas presentes en el ADN de MIRA.
MIRA Art Fair 2025 no es solo un escaparate: es una invitación. Una invitación a mirar, a sentir, a repensar América Latina a través de sus artistas, sus historias y su energía expansiva, pero también íntima. En el corazón de París, el arte latinoamericano demuestra que tiene mucho que contar y aún más que revelar.