México ha dado un paso crucial para la protección de los océanos al formalizar su adhesión al Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina en Zonas Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ). El secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, depositó el instrumento de ratificación durante la 80.ª Asamblea General de la ONU, un acto que convierte a México en parte de este tratado histórico. El acuerdo, que busca proteger dos tercios de la superficie oceánica del mundo, entrará en vigor en enero de 2026.
El Acuerdo BBNJ, también conocido como el “Tratado de Alta Mar”, fue adoptado en junio de 2023 tras casi dos décadas de intensas negociaciones. Este instrumento internacional es el tercero que complementa la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y establece un marco de gobernanza global para los recursos marinos. Entre sus principales disposiciones, el tratado se enfoca en:
Creación de áreas marinas protegidas: Establece un mecanismo para designar zonas específicas en alta mar con el fin de proteger ecosistemas vulnerables y especies en riesgo.
Evaluación de impacto ambiental: Requiere que los países realicen evaluaciones antes de iniciar actividades que puedan afectar la biodiversidad marina en zonas fuera de su jurisdicción.
Distribución justa de beneficios: Regula el uso de recursos genéticos marinos y busca asegurar que los beneficios, tanto monetarios como no monetarios, se compartan de forma equitativa entre todos los países.
Cooperación internacional: Promueve la colaboración científica y la transferencia de tecnología marina entre las naciones para facilitar la investigación y la implementación del tratado.
Además, el acuerdo contempla la creación de una Conferencia de las Partes, órganos subsidiarios y una secretaría permanente, lo que garantiza una estructura institucional sólida para su aplicación.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) enfatizó que la ratificación de este tratado refuerza la “vocación de México por el multilateralismo y la convicción de que el derecho internacional es la vía más efectiva para enfrentar los desafíos globales”. Con esta acción, México se une a una creciente lista de países que han ratificado el acuerdo, demostrando su compromiso con la protección de los océanos para las generaciones futuras.
