
El primer desfile Métiers d’Art de Matthieu Blazy para Chanel marcó un antes y un después en la historia reciente de la maison. El director creativo eligió una estación abandonada del metro de Nueva York para presentar la colección 2025/26, una decisión que sintetiza su visión: llevar la artesanía más exquisita de los talleres de Chanel a un escenario cotidiano, urbano y profundamente humano.

Blazy, quien vivió y trabajó en Nueva York en el pasado, quiso rendir homenaje a la energía de la ciudad. La puesta en escena convirtió la estación en un escenario cinematográfico donde modelos y personajes parecían convivir en un día común del metro, con vagones detenidos, luces industriales y los icónicos mosaicos neoyorquinos como telón de fondo. La colección mezcló la herencia de la firma —tweed trabajado por los artesanos, bordados minuciosos, sastrería impecable— con guiños pop a la cultura local, desde camisetas tipo I NY hasta colores vibrantes y estampados inspirados en los años 30, cuando Coco Chanel visitó Estados Unidos.

El resultado fue una colección diversa, dinámica y llena de contrastes: jeans de seda y abrigos sobrios convivieron con faldas de leopardo, capas teatrales y vestidos que reinterpretan el glamour clásico con una mirada contemporánea. Para Blazy, esta presentación simboliza una nueva etapa en Chanel, una donde el lujo no sólo se asocia a la exclusividad sino a la narrativa, la emoción y la conexión con lo real. Su debut en Métiers d’Art dejó claro que su visión busca ampliar los códigos de la casa sin renunciar al corazón de su artesanía.