Durante su visita oficial a Ecuador, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reveló que se está discutiendo la posibilidad de que elementos militares de su país se estacionen en territorio ecuatoriano. Este despliegue, que aún no es definitivo, busca fortalecer la cooperación entre ambos países para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
En una rueda de prensa conjunta con la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, Rubio afirmó que las dificultades de seguridad en Ecuador son “fomentadas” desde el extranjero. El funcionario destacó que Washington está “comprometido al 100%” para ayudar a Ecuador a enfrentar esta amenaza, que calificó como una amenaza interna pero con origen en actividades de grupos de narcotráfico y minería ilegal en el exterior.
Como muestra de este compromiso, Rubio anunció que Estados Unidos destinará 13.5 millones de dólarespara combatir el crimen y la droga, además de 6 millones de dólares para la adquisición de drones.
El anuncio de Rubio se da después de que la Asamblea Nacional de Ecuador aprobara una reforma constitucional que permitiría la instalación de bases militares extranjeras en el país, una iniciativa que aún debe ser ratificada mediante un referéndum. Cabe recordar que en septiembre de 2024, cuando el presidente Daniel Noboa expresó su interés en esta reforma, Estados Unidos había declarado que no tenía planes de solicitar una presencia militar permanente, sino que prefería enfocarse en “entrenamiento y operaciones conjuntas”.
