La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reducirá drásticamente el número de sus Cascos Azules desplegados en el mundo en los próximos meses. La reducción será de aproximadamente un 25% de los efectivos, lo que equivale a entre 13,000 y 14,000 militares y policías menos, además de un número significativo de empleados civiles. Esta decisión afectará a 9 de las 11 misiones de paz actualmente en marcha.
La causa principal de este ajuste es el recorte masivo de fondos anunciado por Estados Unidos. El presupuesto total de las operaciones de mantenimiento de la paz para 2025-2026 es de aproximadamente 5,400 millones de dólares. Tradicionalmente, Estados Unidos contribuía con $1,300 millones de ese monto. Sin embargo, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, Washington notificó a la ONU que su contribución para este año será de solo $682 millones de dólares.
La reducción en la contribución estadounidense genera una grave brecha financiera en las operaciones de paz. Del monto anunciado por EE. UU., $85 millones están reservados para la futura oficina de apoyo a la nueva misión internacional anti-pandillas en Haití, lo que reduce aún más los fondos disponibles para las operaciones globales. En total, la ONU anticipa un déficit del 16% al 17% del presupuesto actual de mantenimiento de la paz. Este déficit obliga a la organización a disminuir su presencia en zonas de conflicto, lo que podría poner en riesgo la estabilidad de las regiones donde operan los Cascos Azules, al limitar su capacidad para mantener la paz, proteger a civiles y ofrecer apoyo humanitario.
