
Fotografía: WHITENOISE
MOMENTUM Lifestyle Magazine, Invitado de Honor, Atestigua la Cátedra de Belleza Quebrada en Cholula
El calendario de moda a menudo se enfoca en lo inmaculado y lo efímero. Sin embargo, el pasado 10 de octubre, en el místico entorno del Hotel Villas Arqueológicas de Cholula, la pasarela KINTSUGI subvirtió esta narrativa, ofreciendo una profunda meditación sobre la belleza que reside en la herida. Más que un desfile, fue una experiencia poética, un manifiesto sobre el valor intrínseco de lo roto.

MOMENTUM Lifestyle Magazine fue distinguido como Invitado de Honor, un reconocimiento que subraya la resonancia de la revista con las tendencias culturales más significativas y con un lifestyle que busca el sentido profundo.

El Arte de la Cicatriz: Filosofía en Movimiento
El concepto central de KINTSUGI —inspirado en la filosofía japonesa de reparar la porcelana rota con oro, haciendo de la grieta un elemento de honor— se fusionó con la melancolía de las muñecas de porcelana rotas y olvidadas. Las directoras creativas y organizadoras, Elisa Romero Jiménez y Brenda Rosas Pérez, tejieron una narrativa que tocaba la fibra sensible del público.

“Queremos que cuando vean la pasarela puedan entender que hay belleza en la herida,” afirmaron las directoras.
La propuesta no solo era estética, sino emocional y conceptual. Los looks eran un homenaje a ese último intento de ser recordadas, transmitiendo la idea de que las fracturas, las cicatrices y lo olvidado no son sinónimo de defecto, sino parte esencial de una nueva y poderosa forma de belleza. Fue un diálogo entre la fragilidad y la fortaleza, entre lo roto y lo sagrado, redefiniendo la perfección como la suma de las experiencias vividas, incluso las dolorosas.

Nostalgia, Ternura y Desasosiego: La Escenografía Emocional
La elección de las muñecas de porcelana como musas fue clave para generar la atmósfera deseada. La colección invitó a la audiencia a realizar un viaje al pasado, a ese imaginario de infancia perdida, a los recuerdos arrumbados en un desván.

A medida que las modelos caminaban, el público era arrastrado a un contraste fascinante: la ternura de la figura infantil versus el desasosiego de la grieta, de la mirada olvidada. Cada prenda, con sus texturas, sus caídas y sus detalles de rotura controlada, narraba una historia de belleza quebrada, fragilidad y rebeldía silenciosa. Fue, en esencia, un diálogo entre el olvido y la memoria, un acto de resurrección estética.

Un Universo de Creadores al Servicio del Concepto
La excelencia de KINTSUGI se debe a la convocatoria de un ensemble de diseñadores y artesanos que interpretaron el concepto con maestría. La pasarela se convirtió en una sinergia de talentos provenientes de Puebla e Hidalgo, demostrando la riqueza del diseño regional.

Entre las figuras consolidadas y las voces emergentes, brillaron:
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Agnula de la marca Luxxnula, quien contribuyó con piezas que, por su diseño diferenciador, acentuaron la necesidad de destacar entre la multitud.
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Isaac Rankuroi, el afamado diseñador poblano, cuya participación fue particularmente emotiva al prestar sus primeros diseños, conectando la génesis de su carrera con el concepto de la fragilidad de los inicios.
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Vero Rivaille, la diseñadora poblana, aportó su sello de elegancia matizada.
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Vanessa Acosta con su marca Apostrofe, explorando la arquitectura de la tela.
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Hannia Villada, cuya visión complementó el line-up estelar.
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La nueva guardia de diseñadores emergentes como Maia, Ileana, Paulina, y Lina, quienes demuestran un futuro prometedor para la moda conceptual.

El detalle no se detuvo en las prendas; los accesorios elevaron la narrativa. Las flores icónicas de la diseñadora Pausloya y las piezas de Heaven 333 actuaron como ese “oro” que sella y honra las grietas.

Finalmente, el beauty fue la capa de cierre. Un equipo excepcional de maquillistas y peinadoras dio vida a la piel de porcelana agrietada: María Fátima Eugenio, Mélanie Zago S, Regina Gabriela Bustillo, Ximena Arreola C, María Fernanda Cruz S, Erika Pérez R, Camila Álvarez J, y Alejandra Leyva. Su arte fue fundamental para traducir la fragilidad en el rostro de cada modelo.

KINTSUGI se establece como un hito. No solo presentó moda, sino que ofreció una lección de vida vestida de alta costura. Para MOMENTUM Lifestyle Magazine, atestiguar este evento como Invitado de Honor no es solo una cobertura, sino una declaración editorial: la revista se posiciona en la intersección donde la moda se encuentra con la cultura, la filosofía y la emoción humana.