
Una era llega a su fin en el mundo del lujo: Veronique Nichanian, directora artística de moda masculina de Hermès, dejará su puesto después de 37 años de trayectoria. Su influencia ha marcado el estilo sobrio y atemporal de la casa francesa, redefiniendo la elegancia masculina desde los años 80.
Su retiro es interpretado como un gesto simbólico del cambio generacional en la alta moda, en un momento donde muchas maisons buscan refresh creativo. Hermès asegura que la transición será gradual y respetuosa con su legado.

Para ciudades que aspiran a ser polos del lujo, la noticia refleja que la estabilidad creativa puede ser tan valiosa como la innovación. La identidad de una ciudad de lujo —sus boutiques, su tejido cultural, su aura— depende también de continuidad y prestigio.
Expertos del sector apuntan que el legado que deja Nichanian servirá como referencia durante años para diseñadores emergentes, curadores de moda y coleccionistas que buscan constancia estética más que tendencias efímeras.
En el horizonte, Hermès deberá seleccionar con cuidado al nuevo responsable del menswear, pues la decisión tendrá repercusiones en coleccionistas, mercados asiáticos y el posicionamiento del lujo urbano mundial.