
En la 25.ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Tianjin, China, líderes de más de 20 países se reunieron para discutir el futuro de la gobernanza global, promoviendo el multilateralismo y la cooperación.
Los países miembros se enfocaron en la creación de un sistema mundial multipolar, justo y equitativo.
El presidente chino, Xi Jinping, propuso la creación de un sistema de gobernanza global más equitativo, argumentando que la “mentalidad de la Guerra Fría, la hegemonía y el proteccionismo” aún persisten. Xi delineó cinco principios clave para este nuevo sistema:
Igualdad soberana.
Respeto al derecho internacional.
Multilateralismo.
Un enfoque centrado en las personas.
La necesidad de tomar medidas concretas.
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, respaldó la iniciativa de China, afirmando que la OCS podría liderar los esfuerzos para establecer un sistema de gobernanza global que se base en el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas. Putin aseguró que Rusia está lista para debatir las propuestas concretas.
Ademas diversos líderes de la cumbre resaltaron la importancia del multilateralismo. El presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, señaló que el orden internacional está en transición de un modelo unipolar a uno multipolar justo, y que este cambio solo es posible a través de un “multilateralismo genuino”. El primer ministro indio, Narendra Modi, también destacó que la OCS puede servir como guía para el multilateralismo y un orden mundial más inclusivo.
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, comentó que la formación de un mundo multipolar fue el tema principal de las conversaciones. Sin embargo, acusó a los países occidentales de intentar mantener su dominio a través del “chantaje, la presión y las sanciones” en lugar de la negociación y la competencia justa.
Para fortalecer la cooperación económica y enfrentar las sanciones, Xi Jinping anunció planes para establecer un banco de desarrollo de la OCS. Además, se comprometió a ofrecer préstamos por 1.400 millones de dólares y subvenciones por 280 millones de dólares a los países miembros en los próximos años.
Lukashenko y Putin apoyaron la idea de crear un mecanismo financiero independiente de la OCS, proponiendo la necesidad de una infraestructura de pagos y liquidación propia y un banco para financiar proyectos conjuntos. Estos mecanismos buscarían reducir la dependencia de las monedas extranjeras y mitigar el impacto de las sanciones.
En su intervención, Putin también abordó el conflicto ucraniano, mencionando que sus causas se originan en el derrocamiento de un gobierno que no apoyaba la OTAN y los intentos de Occidente por incorporar a Ucrania a la alianza. Putin valoró los esfuerzos de paz de países como China e India y expresó su esperanza de que los acuerdos logrados en una reciente reunión en Alaska “abran el camino a la paz”.
El asesor presidencial Yuri Ushakov confirmó que el conflicto fue discutido en la cumbre, con conversaciones entre Putin y otros líderes, incluyendo a Xi Jinping y Narendra Modi.