
La noche del jueves 23 de octubre de 2025 marcó otro hito de glamour, tradición y creatividad en la ciudad de México: la esperada Gala Vogue de Día de Muertos reunió a diseñadores, celebridades, influencers y figuras del mundo del arte en una velada que homenajeó una de las tradiciones más emblemáticas de México.

En esta edición, la gala —presentada por Calzedonia y con la reconocida diseñadora Carla Fernández como coanfitriona— desplegó un homenaje profundo a la memoria, la creatividad y la raíz mexicana. Bajo el leitmotiv “Vestir el Tiempo”, los asistentes adoptaron un código de vestimenta que mezcló siluetas inspiradas en el México rural de las décadas de 1960 y 70, junto con estampados y materiales que evocan el paso de los años.
La escenografía fue diseñada por el colectivo creativo Mestiz, quien convirtió el recinto en un universo de flores de cempasúchil, mariposas monarca y texturas que evocan el tránsito entre la vida y la memoria. Cada rincón, cada luz, cada material hablaba de la tradición y al mismo tiempo de vanguardia.

Al ritmo del “click‑click” de las cámaras y bajo un mar de flashes, las luminarias desfilaron con atuendos que desafían la moda convencional: vestidos bordados con homenajes a la muerte y la vida, accesorios que remiten al arte funerario popular y maquillajes que rinden tributo a los altares y a la nostalgia.
Más allá de la ostentación estilística, la gala fue un acto simbólico: una celebración de la cosmovisión mexicana del Día de Muertos, un puente entre generaciones y un escenario en el que la cultura popular se reinventa bajo la mirada de la alta moda. Tal como lo señalaba la cobertura oficial, el evento “hace eco a este especial momento del año para recordar a nuestros seres queridos que han partido de este mundo”.

En una noche donde moda, tradición y cultura se entrelazaron, la Gala Vogue de Día de Muertos 2025 reafirmó que el glamour puede ser profundo y el tributo puede vestirse de pasarela.