
Tras el impacto de las intensas lluvias que dejaron afectaciones severas en más de 38 municipios de la Sierra Norte y Nororiental de Puebla, las Fuerzas Armadas mexicanas han desplegado un operativo masivo, demostrando una respuesta inmediata y humanitaria ante la emergencia.
La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), la Secretaría de Marina (SEMAR), y la Guardia Nacional activaron de inmediato los protocolos de apoyo, coordinando sus esfuerzos con el Gobierno del Estado y autoridades municipales para atender a las más de 30 mil personas afectadas y asistir en la búsqueda de las personas desaparecidas.

La prontitud en la respuesta se vio reflejada en la movilización de más de 700 elementos de la Guardia Nacional (provenientes de Puebla y el Estado de México) y un total de más de 1,400 efectivos de seguridad y emergencia a lo largo de la región.
Las acciones se concentraron en los municipios más golpeados, como Huauchinango, Tlacuilotepec, Xicotepec, Pahuatlán y Eloxochitlán, donde se reportaron más de 70 derrumbes y cinco desbordamientos de ríos, incluyendo el río San Marcos.

Las principales tareas de las Fuerzas Armadas incluyen:
Rescate y Evacuación Aérea: El despliegue de tres helicópteros fue crucial para el rescate aéreo de familias atrapadas y el traslado médico urgente, incluyendo el rescate de dos mujeres (una de ellas embarazada) en Tlacuilotepec y la evacuación de pacientes en zonas inundadas.
Reapertura de Vías: En coordinación con la Secretaría de Infraestructura, se empleó maquinaria pesada para la remoción de deslaves y escombros, trabajando sin descanso para rehabilitar caminos y carreteras que dejaron a comunidades incomunicadas.
Apoyo Humanitario: Las tropas federales se encargaron de patrullajes preventivos y de la distribución de miles de despensas, cobertores y colchonetas en albergues temporales, asegurando la atención médica y alimentaria a los damnificados.
Búsqueda y Localización: Elementos especializados de Búsqueda y Rescate, apoyados por binomios caninos, mantienen las labores de localización de posibles víctimas bajo los deslaves, una tarea de alta prioridad ante las 13 personas fallecidas y las 4 personas aún desaparecidas que se reportan hasta el momento.
La presencia de las Fuerzas Armadas no solo representó la fuerza operativa del Estado, sino también la sensibilidad humana al brindar apoyo directo y solidario a las familias que perdieron su patrimonio, reafirmando el compromiso de los tres niveles de gobierno para la reconstrucción de la Sierra Norte de Puebla.
