
Tres años después de su histórica salida de la dirección de British Vogue, el visionario Edward Enninful continúa demostrando por qué es uno de los arquitectos más influyentes de la cultura contemporánea. A través de EE72, el audaz proyecto editorial que fundó junto a su hermana Akua Enninful, el creativo ha decidido romper por completo los paradigmas de la distribución impresa. Para su entrega más comentada de 2026, la plataforma ha desvelado un monumental manifiesto estético de 18 páginas titulado “La Reine de l’Espace” (La Reina del Espacio), teniendo como musa absoluta e indiscutible a la iconoclasta global: Rihanna.
Ver esta publicación en Instagram
La verdadera genialidad de esta propuesta radica en su valiente renuncia a las convenciones comerciales de la moda actual. En un mercado saturado de algoritmos y consumo acelerado, esta edición de EE72 se presenta de forma pura: completamente libre de publicidad y bajo un uso mínimo de retoques digitales. El lente del fotógrafo Szilveszter Makó abandonó la frialdad de las pantallas de croma para sumergirse en la artesanía tangible, utilizando imponentes escenarios pintados a mano e interviniendo físicamente los negativos. El resultado es una colección visual de líneas sumamente limpias y texturas vivas que transita con una fluidez exquisita entre la fotografía de moda y el arte pictórico de museo.
Más allá de la deslumbrante proeza plástica, la narrativa de la nota explora conceptos profundos de poder, legado y representación. En lugar de replicar la iconografía de una monarca histórica específica, Enninful entrelaza con maestría la retratística africana tradicional con los grandes retratos reales clásicos europeos. De este modo, se esculpe una imagen simbólica de soberanía contemporánea, fuerza y una magnética autoridad maternal. Para encarnar este olimpo conceptual, Rihanna luce piezas de Alta Costura que desafían los límites del diseño de autor: creaciones sublimes de Dior por Jonathan Anderson, la precisión de Chanel por Matthieu Blazy, y la estridencia geométrica de Schiaparelli y Givenchy.
Esta entrega de EE72 se posiciona sólidamente como la producción editorial más fascinante, entretenida e intelectual en lo que va del año. Una declaración de intenciones que demuestra que cuando el talento multidisciplinario, la moda de sastre y el respeto a la imperfección natural se encuentran en sintonía, la industria del lujo no solo vende un producto, sino que prescribe la historia visual del mañana.
