El precio del germanio, un componente crucial para la industria militar, ha alcanzado un máximo histórico de casi 5,000 dólares por kilogramo, un aumento significativo desde los 1,000 dólares a principios de 2023. Este incremento, el más alto desde 2011, se debe principalmente a las restricciones de exportación impuestas por China.
El germanio es esencial para fabricar sistemas de imágenes térmicas utilizados en aviones de combate y otros equipos militares. Su extracción es difícil y costosa, y las empresas no suelen almacenar grandes reservas. Las recientes restricciones chinas son una respuesta a las limitaciones impuestas por Estados Unidos, Países Bajos y Japón a la compra de chips avanzados.
La escasez de germanio se ha agravado no solo por las restricciones de China, sino también por las sanciones a Rusia, que históricamente ha sido un importante proveedor para Occidente. La situación ha “devastado” el mercado, según Aaron Jerome, un vendedor de la empresa británica Lipmann Walton & Co.
“Antes podíamos comprar 100 kilogramos, ahora tenemos suerte si nos dan 10 kilogramos, y el precio es tres o cuatro veces mayor”, señaló Jerome. La demanda del componente está “por las nubes”, según Christian Hell, de la empresa alemana Tradium. La escasez es tan grave que la canadiense Strategic Metal Investments no ha podido adquirir germanio en al menos seis meses.
