El peso mexicano ha escalado posiciones en el mercado mundial de divisas, según la Encuesta trienal sobre Volúmenes de Operación del Banco de Pagos Internacionales (BIS). El peso se ubica ahora entre las 14 divisas más operadas del mundo, superando en preferencia al dólar neozelandés y la corona noruega en comparación con la encuesta de 2022.
El volumen promedio de operación diaria del peso mexicano en el mercado global se incrementó en un 28%respecto a 2022, alcanzando los 9.6 millones de dólares. Analistas de Monex y XP señalan que este aumento demuestra la mayor liquidez de la moneda mexicana.
La encuesta del BIS, que recopila datos de más de 500 bancos centrales, destacó que la gran mayoría de las operaciones con el peso mexicano se realizan fuera del territorio nacional. Específicamente, el 82% de las operaciones con cruce contra el peso ocurren en mercados internacionales, una proporción similar a la reportada en 2022.
Janneth Quiroz, directora de análisis de Monex, explicó que el gran apetito por el peso fuera de México es “poco significativo” respecto a la tenencia de valores gubernamentales registrada localmente. Esta fuerte demanda internacional se traduce en mayor estabilidad para la moneda, ya que “si algún inversionista quiere vender, en segundos puede hacerlo y a un precio competitivo sin ofrecer un descuento”.
De hecho, los resultados muestran que solo el 0.2% de todas las operaciones cambiarias globales en pesos mexicanos pasan por el mercado local.
A nivel global, el dólar estadounidense se mantiene como la divisa más operada, seguido por el euro y el yen japonés. Dentro de los mercados emergentes, el peso mexicano es la tercera divisa más operada, solo detrás del renmimbi chino y la rupia india. El estratega de XP, Marco Oviedo, explicó que este posicionamiento tiene que ver con la facilidad que ofrece el peso para desarrollar derivados como las coberturas de futuros, los cuales permiten a los inversionistas protegerse de riesgos asociados.
El Banco de México aclaró que la encuesta se levantó en abril de este año, un mes de “elevada volatilidad” debido a los anuncios de política comercial y aranceles del gobierno de Estados Unidos. Oviedo destacó que es relevante que, incluso en un periodo de alta incertidumbre, se haya registrado un importante volumen de operaciones, e incluso el peso se haya apreciado.
