
En un día marcado por la celebración y la elegancia, la actriz y cantante Selena Gómez optó por un detalle de belleza sutil pero de gran tendencia para su boda con el productor musical Benny Blanco: las ‘glazed nails’. Esta elección de manicura, popularizada por su acabado brillante y parecido al glaseado de un donut, se ha convertido en la firma de las novias que buscan un estilo sofisticado pero relajado.

La elección de Gómez para su día especial subraya su habilidad para fusionar la alta costura con las tendencias de belleza más virales. El look de ‘glazed nails’ se caracteriza por un tono base natural o ligeramente perlado, cubierto con un polvo brillante que refleja la luz, aportando un glamour delicado sin ser ostentoso.

Aunque muchos detalles de la ceremonia han sido guardados con hermetismo, el vestido de la novia se sabe que fue elaborado por Ralph Lauren. Este pequeño pero significativo detalle de belleza, junto con el atuendo, confirma que la estrella pop mantuvo su estilo personal en uno de los días más importantes de su vida.