Desde Baleares con amor: 4 firmas de calzado que redefinen las sandalias del verano

Sandalias hay muchas, pero sandalias que aúnen tradición, historia y calidad no hay tantas. Y hay un lugar de procedencia que es sinónimo de todo lo anterior: Baleares. En estas islas mágicas encontramos un puñado de marcas que están muy cerca de haber encontrado la fórmula de la perfecta sandalia de verano.
Fundada en 1866 en Mallorca, Carmina Shoemaker es esa firma que respira legado en cada costura. Con más de seis generaciones de experiencia, cada zapato que sale de su taller lleva el peso de una historia larga y meticulosa.
¿Lo mejor? Todo sigue haciéndose en la isla, dibujado directamente sobre la horma de madera, respetando un proceso de más de once pasos que han perfeccionado durante ya más de un siglo. Pieles nobles, acabados impecables y un savoir faire que se nota. Ideal para quienes buscan agregar a su armario prendas clásicas y atemporales, porque no hay nada como algo hecho con la receta familiar.
La firma fundada por Matías Pujadas tuvo una de las primeras fábricas de cosido Goodyear en Baleares, y se ha convertido en una de las firmas de zapatos más reconocidas en España. Carmina nace de la tradición familiar y crea piezas enfocadas en materiales y procesos de calidad: como pieles de las mejores curtidurías y un proceso de más de 11 pasos que ha sido masterizado a lo largo de los años de experiencia.