
El automovilismo mundial se prepara para un nuevo capítulo con la llegada de Cadillac a la Fórmula 1 en 2026, un proyecto respaldado por General Motors y que busca abrir camino como el undécimo equipo en la parrilla. La escudería no ha querido dar pasos en falso y ha elegido a dos pilotos de gran renombre para liderar su primera temporada: Sergio “Checo” Pérez y Valtteri Bottas.
Ambos regresan tras un 2025 fuera de la competencia: Pérez cerró su ciclo con Red Bull al finalizar 2024, mientras que Bottas trabajó como reserva en Mercedes. Juntos suman más de 527 Grandes Premios disputados y 16 victorias, cifras que los convierten en una de las parejas más experimentadas de la categoría.
La decisión de Cadillac fue calificada por su director, Graeme Lowdon, como “una señal audaz de intenciones”, al apostar por la solidez de dos pilotos veteranos que no solo aportan velocidad, sino también liderazgo y conocimiento técnico para construir un equipo desde cero. En el camino quedaron descartadas promesas emergentes como Mick Schumacher, Colton Herta y Alex Palou, entre otros.
El proyecto tendrá base en Silverstone, Reino Unido, y en Estados Unidos, comenzando con motores Ferrari, mientras desarrollan su propia unidad de potencia en temporadas futuras. Para Bottas, unirse a este reto “es algo increíblemente especial”, mientras que Pérez afirmó que desde el primer contacto percibió “la pasión y determinación” detrás de la propuesta.
Con esta dupla, Cadillac deja claro que su entrada a la Fórmula 1 no será tímida, sino con la ambición de consolidarse desde el inicio como un equipo competitivo, guiado por la experiencia y la visión de largo plazo.