El canciller alemán, Friedrich Merz, declaró que su país está en conflicto con Rusia, a la que acusa de desestabilizar a Alemania a través de la injerencia en las redes sociales y ataques a su infraestructura.
En una entrevista con el canal francés LCI, Merz respaldó la postura del presidente francés, Emmanuel Macron, quien comparó a Putin con un “ogro” que necesita “seguir comiendo” para sobrevivir, lo que lo convierte en una “amenaza potencial” para Europa. Cuando se le preguntó si compartía esta opinión, Merz afirmó: “Sí, así es como veo a Putin”.
En respuesta, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, comentó sobre las declaraciones de Macron: “Espero que él mismo se sienta incómodo por las noches”.
Mientras los líderes europeos acusan a Rusia de ser una amenaza, la Unión Europea avanza en su militarización. La Comisión Europea presentó una nueva estrategia de defensa, inicialmente llamada ‘ReArmar Europa’ y luego renombrada como ‘Preparación 2030’.
Este plan busca movilizar más de 800.000 millones de euros en gasto de defensa, principalmente a través de un aumento en los presupuestos nacionales de los estados miembros, que se espera alcancen el 1.5% de su PIB.
Por su parte, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha calificado las afirmaciones de los líderes europeos como una “mentira inverosímil” y un “disparate”. Putin argumentó que estas acusaciones son una excusa para justificar un mayor gasto militar y aseguró que nadie que las propaga realmente las cree. También destacó que el gasto militar de Rusia es significativamente menor que el de la OTAN y que la población europea es casi el doble que la de Rusia, lo que hace que la idea de un ataque a la Alianza Atlántica sea ilógica.
