
LONDRES.— El otoño londinense vuelve a oler a cine, alfombra roja y reflexión. Este 8 de octubre dio inicio el 69° BFI London Film Festival, uno de los escaparates cinematográficos más importantes de Europa, con la esperada premier de Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery, la tercera entrega de la saga dirigida por Rian Johnson y protagonizada por Daniel Craig.
Más allá de las luces del estreno, el festival marca un punto de inflexión en su historia: casi la mitad de las películas programadas fueron dirigidas por mujeres o cineastas no binarios, un gesto de coherencia con los debates actuales sobre inclusión y representación dentro de la industria audiovisual.

La selección oficial —con 247 títulos de 79 países— busca ir más allá del glamour. La directora artística, Kristy Matheson, explicó que esta edición “pretende volver al cine como lenguaje de pensamiento, no solo de entretenimiento”. Entre los estrenos más esperados figuran The Memory of Water de Lucrecia Martel, Shadow District de Jonathan Glazer y Orchids Bloom at Midnight, una coproducción entre Tailandia y Francia que explora la identidad desde la ecología y el deseo.
El festival también dedicará una sección a cineastas emergentes del Sur Global y a las nuevas narrativas interactivas con inteligencia artificial, reafirmando su papel como un laboratorio de experimentación.
En una época donde el streaming parece dominar la conversación, Londres responde con arte, complejidad y autoría. El misterio de Knives Out puede estar en pantalla, pero el verdadero enigma es cómo seguirá evolucionando el cine que piensa.