Atlixco celebra la quinta edición del Valle de Catrinas, un homenaje que trasciende fronteras

Durante la temporada de Día de Muertos, Atlixco vuelve a transformarse en un escenario vivo donde el arte y la tradición dialogan. La quinta edición del “Valle de Catrinas” exhibe 24 esculturas monumentales que, además de rendir homenaje a la muerte, celebran los oficios y la memoria colectiva del pueblo.
Las figuras no solo impactan por su tamaño, sino por lo que representan: la Catrina Obrera recuerda la fuerza femenina en la industria textil; el Catrín Panadero honra al pan de muerto cocido en horno de leña; y otras piezas, como la Tejedora, la Tortillera o el Bolero, rescatan oficios que siguen marcando la identidad local.
Este proyecto, iniciado en 2021 con vocación ciudadana, ha crecido hasta colocarse en la escena internacional, con presencia en espacios tan lejanos como Times Square, Harvard y Roma. Ahora, se ha convertido en una expresión cultural que atrae visitantes, fortalece la economía de artesanos, panaderos, floricultores y comerciantes, y da proyección mundial a este Pueblo Mágico.
Para la presidenta municipal Ariadna Ayala, el “Valle de Catrinas” simboliza cómo una tradición puede convertirse en motor económico y en un espacio de encuentro comunitario. Por su parte, el gobernador Alejandro Armenta subrayó que el impulso al turismo en Puebla busca generar identidad y derrama económica con rostro humano, en sintonía con el llamado federal de preservar raíces con visión humanista.
Las catrinas estarán distribuidas en distintos puntos de Atlixco, entre ellos el Zócalo, el Parque de los Arcos, el Cerro de San Miguel y los campos de cempasúchil, convirtiendo al municipio en un destino obligado para quienes deseen vivir la tradición del Día de Muertos en un entorno lleno de color, arte y memoria.