El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, emitió una dura advertencia a la OTAN y a la Unión Europea durante su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas, declarando que “cualquier agresión contra mi país tendrá una respuesta decisiva”.
Esta advertencia se produce en un contexto de crecientes tensiones. En las últimas semanas, se han reportado incidentes en el flanco oriental de la OTAN, incluyendo la acusación de Estonia a Moscú por violar su espacio aéreo y el derribo de drones rusos por cazas de la OTAN en el espacio aéreo polaco.
Lavrov denunció que se está acusando a Rusia de planear un ataque contra la OTAN y la UE, algo que el presidente Vladímir Putin ha negado “de forma repetida”. Sin embargo, la retórica se ha intensificado desde el lado occidental.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó públicamente la idea de derribar aviones rusos que violen el espacio aéreo de la OTAN, calificando el desempeño militar de Rusia en Ucrania como un “tigre de papel”. Además, Estados Unidos afirmó ante el Consejo de Seguridad de la ONU que “defenderá cada centímetro del territorio de la OTAN”.
Lavrov, quien lleva más de dos décadas en su cargo, expresó la “alarma” de Moscú por los comentarios de políticos de la UE y la OTAN que consideran una inminente Tercera Guerra Mundial como un “escenario probable”. El diplomático acusó a estas figuras de “socavar cualquier esfuerzo por encontrar un justo equilibrio de intereses” al intentar imponer sus posturas unilaterales.
Las declaraciones de Lavrov se suman a su reciente reunión con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, celebrada a principios de semana en el marco de la reunión anual de líderes mundiales en la ONU.
