El canciller de México, Juan Ramón de la Fuente, participó en la 80.ª Asamblea General de la ONU, donde instó al organismo a regresar a sus principios fundamentales para enfrentar los desafíos globales. De la Fuente subrayó que el país, bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, busca consolidar una visión soberana que beneficia a los más desfavorecidos y promueve una “economía moral” sin subordinación a otras naciones.
El diplomático resaltó que 13 millones de mexicanos han salido de la pobreza y que se han democratizado los derechos humanos en el país. En este sentido, propuso a la ONU una “economía moral del bienestar” basada en una cooperación que combata la pobreza de forma efectiva y que establezca un comercio con reglas justas para todos.
De la Fuente también hizo un firme llamado a detener la carrera armamentista y a resolver los conflictos armados a través de la política y el diálogo, enfatizando la necesidad de “reivindicar el derecho internacional junto a los Derechos Humanos”. Además, pidió el fin del bloqueo a Cuba y de las políticas de fuerza, abogando por la resolución de diferencias a través de la diplomacia y la ley.
Con respecto a la migración, el canciller mexicano señaló que las personas se ven obligadas a salir de sus países por necesidad, por lo que instó a abordar las causas que provocan este fenómeno. Finalmente, expresó el deseo de México de que la próxima secretaria general de la ONU sea una mujer latinoamericana.
La participación de De la Fuente en la ONU no se limitó a su discurso. El miércoles asistió a un foro sobre la defensa de la democracia y la lucha contra el extremismo, donde destacó la importancia de un multilateralismo más robusto y sin derechos de veto. Además, el canciller depositó el instrumento de ratificación del Acuerdo sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina, formalizando así la adhesión de México a este histórico tratado que busca proteger los océanos a nivel global.
