El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha ordenado la “primera activación” de la Milicia Bolivariana, un cuerpo de reservistas voluntarios. Esta convocatoria, dirigida a quienes se inscribieron en las últimas dos semanas, se produce en un contexto de creciente tensión con Estados Unidos, después de que Washington destruyera un supuesto cargamento de drogas en el Caribe que, según EE.UU., había zarpado de Venezuela.
Maduro anunció que el objetivo de esta activación es que los reservistas se integren a una gran jornada de “organización y movilización de fuerzas”, la primera en la historia militar del país. El mandatario aseguró que, una vez concluida esta etapa, pasarán a niveles “más elevados y superiores”.
La convocatoria es una respuesta al despliegue de buques de guerra estadounidenses en el Caribe para combatir el narcotráfico, una maniobra que Venezuela considera una amenaza. Por ello, el gobierno venezolano abrió jornadas para que los ciudadanos se unieran a la Milicia Bolivariana. Este cuerpo fue creado en 2005 por el expresidente Hugo Chávez.
Maduro afirmó que 8.2 millones de personas se han inscrito y que, a partir de ahora, la campaña de alistamiento será permanente. El presidente hizo un llamado a los venezolanos a unirse para defender a su país, a sus familias y su dignidad.
Estos anuncios se suman a otras respuestas de Venezuela a las acciones de EE.UU., que en julio designó al llamado “Cártel de los Soles” como una organización terrorista internacional, acusando a Maduro de liderarlo. Caracas ha rechazado rotundamente estas acusaciones, señalando que Washington busca promover un cambio de régimen en el país.
