

Anne Hathaway volvió a dominar la conversación en el mundo del cine y la moda durante su aparición en los Gotham Awards, celebrados anoche en Nueva York. La actriz llegó con un vestido de alta costura que rápidamente se volvió tendencia global: un diseño estructurado en satín blanco de la casa francesa Patou, acompañado de joyería minimalista pero refinada, y maquillaje de acabado impecable.
Críticos de moda destacaron la silueta clásica reinterpretada con modernidad, un sello distintivo en los looks recientes de Hathaway que la han colocado como una de las figuras más influyentes en alfombras rojas. Su presencia confirmó nuevamente cómo la actriz combina cine, elegancia y un entendimiento profundo del lujo contemporáneo.

La gala celebró proyectos destacados del cine independiente, pero Hathaway —ganadora del Gotham Tribute honorario— fue quien acaparó titulares, reforzando el vínculo entre el glamour de Hollywood y la sofisticación de los premios de temporada. Su estilista, Erin Walsh, compartió detalles del look, resaltando que buscaban un estilo “atemporal, escultural y poderoso”.
La actriz continúa posicionándose como referente en la industria no solo por sus papeles, sino por su capacidad de elevar cada aparición pública con diseño, estética y presencia, convirtiéndola en protagonista dentro y fuera de la pantalla.
