
Hollywood volvió a brillar bajo las luces de la alfombra roja, pero esta vez el protagonismo no fue para una película, sino para la moda. El domingo 26 de octubre de 2025, el icónico lote de Paramount Pictures se transformó en el escenario del evento más esperado del año: Vogue World: Hollywood, una celebración que unió el glamour del cine con la creatividad de la alta costura.
Desde su debut en Nueva York, Vogue World se ha convertido en mucho más que un desfile: es un espectáculo vivo que mezcla arte, música, cultura y moda. En su cuarta edición, el evento rindió homenaje al séptimo arte, explorando cómo la moda ha dado forma —y vida— a los personajes que habitan la gran pantalla.

La noche comenzó con un aire de nostalgia y reverencia. Angela Bassett abrió el desfile enfundada en el majestuoso vestido de Black Panther: Wakanda Forever, diseñado por Ruth E. Carter, en un gesto que unió la historia del cine con la de la moda contemporánea.
Minutos después, el público contuvo el aliento durante el tributo a Diane Keaton, fallecida recientemente. Su eterna silueta de Annie Hall revivió sobre la pasarela gracias a Ralph Lauren, recordando cómo un traje puede definir toda una generación.
Bajo la dirección de Mark A. Ritchie y la coreografía de Fatima Robinson, el desfile recorrió décadas de estilo cinematográfico: desde el brillo de los años 50 hasta la irreverencia de los 2000. El set —diseñado por Jess Gonchor— recreó escenas icónicas filmadas en los mismos estudios, mientras una banda en vivo interpretaba clásicos del cine.
Entre bastidores, el espíritu del “viejo Hollywood” revivía en cada detalle: luces de neón, trajes de lentejuelas y guiños a estrellas como Marilyn Monroe o Audrey Hepburn.

Más allá del espectáculo, Vogue World: Hollywood tuvo una causa clara: recaudar fondos para el Entertainment Community Fund, en apoyo a los profesionales del vestuario afectados por los incendios en Los Ángeles.
Además, la colaboración exclusiva entre
la firma de Jerry Lorenzo, presentó una cápsula de ocho piezas inspiradas en el minimalismo angelino, donde el lujo y la funcionalidad se fundieron en tonos neutros y cortes impecables.
Con su mezcla de cine, moda y filantropía,Vogue World: Hollywood demostró que la elegancia no sólo vive en la pasarela, sino también en la narrativa que la rodea.
En una sola noche, los reflectores iluminaron lo que define a Hollywood: el poder de contar historias. Solo que, esta vez, las protagonistas no fueron las películas, sino las prendas que las inspiran.
